¡QUÉ VERGÜENZA!
Me he tomado un paréntesis (que no unas vacaciones) en esto
de los artículos y tengo que reconocer que vuelvo peleona.
Hace ya algunos años que dejé el colegio y todavía me
asombro de la sutileza de algunas editoriales para sacarnos el dinero y de lo
asumido que tenemos los padres que nos tomen el pelo (entre los que me
incluyo).
Mi hermana es 6 años mayor que yo y tengo que decir que tuve
libros propios por primera vez cuando empecé la facultad, entre otras cosas
porque empresariales y derecho poco tenían que ver, aún así, aproveché uno de
economía. Hasta entonces, todos los libros de textos los heredaba de mi hermana
(que tengo que admitir que era el orden en persona, no sé si al revés hubiera
podido aprovecharlos). En ocasiones cambiaban las tapas y otras veces algunas
páginas del interior (no demasiadas) para actualizarlas, pero para
actualizarlas de verdad, no para tomarnos el pelo. Las cuestiones sobre las
lecciones te las hacía el propio educador o bien se detallaban en la última
página de cada tema para que tú, en una libreta a parte, las pudieras
contestar.
Hoy soy mamá de dos hijos, se llevan exactamente 20 meses y
cuál es mi sorpresa que desde que empezaron la escuela (de esto ya hace 5 años)
todavía no he podido aprovechar NINGUNO de los libros. Y lo más asombroso es
que la mayoría de las veces el colegio ni siquiera cambia de proveedor.
La razón es que las editoriales han elegido
una técnica perfecta:
- Los libros se dividen en trimestres: la excusa; de este modo
los niños no cargan con tanto peso, la realidad; si sumas te cuestan más los
tres libritos que si tuvieras uno solo como toda la vida. Yo no tengo ni
desviación de columna, ni artrosis lumbar ni pájaras en vinagre.
- Las editoriales tienen diferentes líneas de producto para
cada curso de esta forma si el año pasado estudiaste Conocimiento del Medio con
la "abejita pitufa", este año te toca con el "saltamontes
volador" y así no te queda otra que comprar toda la colección nueva y guardar
a la simpática "abejita pitufa" donde mejor te quepa. Y pensaréis,¿
por qué el centro cambia de línea? pues eso mismo pienso yo, que no soy de las
que piensan mal pero hay veces que no te queda otra.
- Cada libro tiene un espacio en el que tienes que contestar
a las preguntas que te proponen sobre cada lección, así, al hermanito le será
imposible aprovechar el libro de texto porque las actividades ya están hechas
en el propio libro.
Pues os voy a decir algo, ¡éste año me revelo! Me voy a por
un batallón de gomas Milán para borrar la huella de los ejercicios del hermano
mayor porque ¡ya está bien de tomaduras de pelo! y el "saltamontes
volador" ya puede tirar para el monte porque este año Cono se lo enseña su
madre si es preciso, eso sí, con los libros de su hermano.
lolapirindoladigital.com
lolapirindoladigital.com
No hay comentarios:
Publicar un comentario