¿ME ENSEÑAS A MIRAR?
Esta mañana Rebeca me ha tirado del brazo para que enseñarme
cómo cinco estelas cruzaban el cielo. Estábamos a punto de entrar en el cole y casi
no le doy importancia pero hoy, no sé muy bien por qué me paré a observar, es
más, hasta le saqué una foto. Tiempo invertido:
tres segundos exactamente. Qué podría darme tiempo a hacer en tres segundos:
planchar, acabar un informe en el trabajo, mandar un whatsapp absurdo... Después
me paré a pensar en las veces que mi hija me había llamado la atención para ver
una flor seca del parque (que a mí me pareció un horror) , el dibujo una gota
que caía de la ventana al llover (que yo ya había visto mil veces) o esa nube
que le parecía un elefante con bolso (que se convertiría en un segundo en otra
cosa). Recordé cómo yo había asentido sin apenas mirar y de pronto me di cuenta
que si yo no le doy la más mínima importancia, ella entiende que no la tiene y
poco a poco va mirando menos hasta el día en que ya ni siquiera se pare, hasta
el día en que pase de largo. ¡Qué injusto! Gracias, Rebeca por enseñarme a
MIRAR.
Mónica Bordanova
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