jueves, 13 de noviembre de 2014

LO QUE NOS PREOCUPA ME PARECE PREOCUPANTE

LO QUE NOS PREOCUPA ME PARECE PREOCUPANTE

He estado investigando sobre las cosas que nos preocupan en educación:

La generación nini: España es el país de Europa con más jóvenes nini (ni estudian ni trabajan), un 23,7% de los españoles entre 15 y 29 años y la cifra se eleva al 29% si el baremo es entre los 25 y los 29.
El fracaso escolar: El 24,9 % de los jóvenes españoles de entre 18 y 24 años no cursaban ningún tipo de ciclo educativo ni de formación en 2012, lo que coloca a España a la cabeza de la Unión Europea en abandono escolar y con un porcentaje que dobla el 12,8 % de la media europea, según los datos publicados por la Oficina europea de estadística Eurostat.

La rigidez del sistema educativo: anclado en un sistema que no permite adaptarse a los nuevos retos.
La educación globalizada: que no tiene en cuenta al individuo y lo que es peor a la persona.
El currículo, los títulos, el nivel de competitividad con respecto a otros países, los idiomas...
En definitiva, estos son los aspectos que más nos preocupan en educación. Las cifras son escalofriantes, lo reconozco, pero a mí me preocupa sin embargo que sea ésto lo que más nos preocupe.

A mí me inquietan otras cosas (que seguro son menos importantes):
Me intranquiliza que cada vez tenga menos cabida la creatividad en la enseñanza. Que materias como plástica o música, no sean "importantes". Me preocupa que primen las letras sobre las ideas porque podemos acabar educando a personas cultísimas con cerebros de papel.
Me preocupa que cuando se habla de educación escuchemos palabras como títulos, nivel, éxito, estatus y no oigamos otras como, libertad, talento, creatividad... en definitiva FELICIDAD.

Tal vez sea una utópica romántica (seguro que sí) pero estoy convencida de que si nos centramos en formar a personas felices, acabaremos consiguiendo hombres y mujeres exitosos y esas estadísticas que ahora tanto nos preocupan darían un vuelco.
Cuando mi hijo era más pequeño le hice la típica pregunta de "¿y tú qué quieres ser de mayor?" a lo que me respondió muy serio "mecánico de farolas, mami". Jamás se me ocurriría disuadirle de su idea, ni permitir que nadie lo desvíe de su camino por muy disparatado (yo prefiero llamarlo creativo) que parezca.

No formemos líderes, formemos a personas. El objetivo es otro, nos estamos equivocando, el fin es la felicidad y ésta se puede alcanzar siendo piloto de aeronaves o mecánico de farolas. Eduquemos a los niños para ser felices. Porque uno puede ser un erudito en física y un tarugo en relaciones humanas.

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