El día está lleno de pequeñas cosas sencillas que nos hacen
felices. Párate a sentirlas:
Una sonrisa de alguien que no conoces.
Sumergirte en la bañera completamente y escuchar el sonido
ambiente como si estuvieras dentro de una botella.
Escuchar tu canción favorita en cualquier lugar sin que sea
yo quien la ponga.
El olor a papel de un libro viejo.
Una risa contagiosa.
Estrenar algo.
El sonido de las hojas secas bajo tus pies.
El aroma de las sábanas recién lavadas al entrar en la cama.
Que suene el despertador y apagarlo al saber que es domingo.
Entrar en un lugar calentito cuando fuera hace un frío
polar.
Leer una frase que escribiste años atrás.
Un comentario a tu último post.
El olor de las tostadas del desayuno, el del pelo de mis
hijos, el de las cosas de mi madre y el tuyo al despertarme cuando tengo la
suerte de hacerlo a tu lado.
El chocolate, siempre el chocolate.
Tumbarte en el suelo helado un día de mucho calor.
Saber que al llegar a casa te espera un libro de esos que te
atrapan.
Las historias de mi padre cuando era pequeño.
Comprobar que elegiste la fila más rápida de la cola del
supermercado.
Llegar al semáforo y que se ponga verde.
Que te asalte un recuerdo y sentir que estás riendo sola en
plena calle.
Encontrar un billete en un bolsillo olvidado del pantalón,
por pequeño que sea.
Oler algo que te traiga un recuerdo de la infancia.
Encontrar una foto de hace mil años...
No hay comentarios:
Publicar un comentario