martes, 13 de enero de 2015

¡TE VAS A CAER!

¡TE VAS A CAER!


Te vas a caer, no te va a gustar, quítate eso de la boca, no toques, no te va a gustar, no subas tan alto, así no se juega con la pelota...

A veces con nuestro instinto de protección les impedimos descubrir las cosas por sí mismos y lo que es más importante aprender de sus errores.
Cuando Pau tenía cinco años, las mamás del cole solíamos ir al parque al salir de la escuela infantil. Si me despistaba, para buscarlo solo tenía que mirar arriba y seguro que lo encontraba arriba de un árbol o encima de la caseta del tobogán.
En una ocasión subió a una de esas pirámides de cuerdas tan alto que una de las mamás que me acompañaban me dijo asustada, "¿no piensas decirle nada?" "¡Claro, ahora mismo!"

Lo primero que pensé fue encararme a la pirámide y lanzarle con un grito huracanado un: "baja ahora mismo de ahí!" Pero me lo pensé mejor (al fin y al cabo, yo pasé mi infancia subida a un algarrobo).  Me acerqué y desde abajo le dije: "Pau, sube hasta dónde sepas que vas a poder bajar tú solo".
¿Fui una irresponsable?, puede. ¿No sufría pensando que se podía caer? por supuesto.

Haz, prueba, inténtalo, sube, confía en ti mismo, no seré yo quién te lo impida, seré quién esté ahí para ayudarte a levantar si te caes (porque en el fondo, sabía que iba a pasar pero aprenderás el doble si lo compruebas por ti mismo).

El domingo nos fuimos a escalar,  las cosas no cambian, evolucionan...




No hay comentarios:

Publicar un comentario